Bienvenida

Este blog de Crixton pretende ser una válvula de escape y a la vez un espejo de emociones que nos encotramos en nuestro día a día... Como dice el poeta Antonio Machado







Caminante, son tus huellas el camino y nada más;



caminante no hay camino, se hace el camino al andar.







miércoles, 19 de enero de 2011

Cara dura

Goya
Hay gente que nos cae mejor que otra. Cuando compartes piso te acostumbras a no tomar las cosas tan en serio porque sino demasiadas discusiones termniarían con puñetazos. Pero llega el momento cuando ya no se puede tolerar más, cuando se alcanza el límite de lo tolerable . Yo convivo con  tres compañeros de piso y hay uno que nos tiene fritos a los tres. No me entiendan mal no es mala persona pero un cara dura de primera. La limpieza es siempre uno de esos puntos críticos en la convivencia y del nivel negociado depende mucho el clima del piso. Nuestro sujeto, a secas, no limpia y lo que es peor ensucia tres veces más que los restantes tres habitantes de la vivienda. Entre los momentos estrella cabe mencionar que mea sobre la tapadera del váter, distribuye sus cosas por todas partes y luego se olvida de ellas, sobre todo su basura, deja sus cacharros en el fregadero y despúes de un mes limpia la mitad alegando que el resto no es suyo, cuando usa el horno lo deja abierto consumiendo luz con un plato sucio dentro; se olvida de su ropa en la lavadora, algunas veces la tiene que lavar hasta tres veces seguidas porque de tanto tiempo en la lavadora coge olor a humedad y una vez colgada permanece ahí hasta el fin de los días ocupando el cuerdas valiosas en nuestro patio que los siguientes en lavar no pueden usar y tienen que arreglarselas como puedan. Cuándo cocina deja la vidro llena de grasa de freír, no baja la basura, despliega una mesa plegable para dejarla sucia y sin plegar, se niega a limpiar el piso y boicoteo el plan de limpieza desde que entró. Lo que fue el principio de días ocuros en nuestro piso ya que todos nos hechamos atras viendo que se hacía el listillo. Lo peor es que si intentas hablar con él, se lo toma a mal y se enfada. Bueno y qué es lo que hacemos, pues nos callamos y como si no fuera nada... cuándo hablamos con él todos se comportan como si no pasará nada.
Está obsesionado con ahorrar agua y nos cerró un baño porqué pierde un poco de agua y ahora usa el baño principal que claro con tanto uso, sufre bastante.
Yo ya estoy harto no quiero más. Con el año nuevo uno de mis propositos es retomar el plan de limpieza de forma unilateral y limpiar lo que corresponde. Cuando terminé el periodo de examenes en febrero pienso buscarme otro sitio donde ir y pasar página...

domingo, 16 de enero de 2011

Distraído

Claro que sí, soy un distraído y no desde ayer ya desde siempre. Me gusta imaginar cosas y me pierdo en mis pensamientos. No me importa esperar en una cola o matar el tiempo en estás clásicas situaciones cotidianas como esperando al autobús. La gente cree que tengo mucha paciencia, demasiada. Me cuesta llegar puntual, no tengo autodisciplina por tanto me cuesta mucho cumplir las cosas que me propongo. Olvido a menudo las cosas abstractas y también muy reales: fechas de nacimiento, llaves, alguna vez recogiendo la mesa metí los platos sucios en la nevera, etc.
Algunos amigos me dicen que no recuerdo lo que me dicen.  En definitiva sin duda soy un distraído.
Pues, no estoy feliz con mi situación, en realidad no creo que nadie lo esté. Es verdad que seguramente estoy tan distraído porque le doy demasiadas vueltas a las cosas o porque me veo caminando en universos paralelos lejos de la realidad pero mientras estoy en la inopía mi vida real transcurre y no me es posible vivirla con plenitud.
¿Qué se puede hacer? pues lo primero que se me ocurre es ir a ver a un psicólogo y esperar lo que me dice. Esto no va a suceder porque no estoy dispuesto ir a un loquero, no me veo tan grave. Quizás eso sea el primer obstaculo a superar: no veo la gravedad de la situación. Desde luego que me da respeto la visión de verme en un futuro con alguna demencia o con Alzheimer.
Surcando un poco la red buscando soluciones me encuentro con un montón de internautas que comparten mi problema. Parece que ser distraído es una lacra muy extendida. Leo los consejos que les dan para ver si me encuentro con alguna pista. Algunos creen que vitaminas son una solución, otros recomiendan ejercicio mental. En realidad no creo que sea la solución de los problemas de nadie aunque no descarto que puedan ayudar. Muchos coinciden en que son problemas que nos atormentan los que nos secuestran temporalmente nuestra mente. Es muy posible pero esto tiene dificil solución esos problemas siempre estarán ahí de una forma o de otra, además todo el mundo tiene sus ansías y su problemas y no todos son igual de distraídos.
Autoretrato Pablo Picasso
Un grupo, entre ellos un psicólogo, fija el problema en falta de concentración. Dicen que la capacidad de concentración se puede entrenar. Me parece una explicación buena que converge con mi problema porque experimento que cuando estoy en periódo de examenes me vuelvo mucho más distraído de lo que soy normalmente -que ya suele ser bastante. Conscientes de nuestros problemas de falta de concentración una solución muy típica de un ingeniero sería prevenir. Esta actitud va en la línea del más vale prevenir que lamentar. Es decir, si se que suelo llegar tarde a todos lados tengo que planear con antelación cuando salir de casa, antes de salir de casa recordar si llevo las llaves, tengo todos los aparatos apagados, etc. Trabajar con una agenda para potenciar la planificación y quitarle un peso a la memoria es otra buena idea. Creo que este blog que me sirve para desahogarme y no quedarme con todos mis problemas es otra buena idea que le quita peso a mi subconsciente. En otras palabras es necesario una higiéne emocional combinado con constumbres que nos hagan más metódicos. Ya, pero para mejorar no basta diagnosticar el problema. Incluso, como en este caso mio, si conocemos el camino que teóricamente nos lleva a la mejora de nuestra situación, aún queda mucho camino. Puede hasta que sea un camino que no conozca llegada, es decir, que hay que seguir esforzándose toda la vida para no volver a caer y volver a ser un alma de cantaro. Comparable con la lucha de los adictos, las drogas siempre seguirán ahí tentando y no existe el momento en que digamos estoy curado, siempre habrá una posibilidad de recaer y todo esfuerzo haya sido en vano. Puede que ayude imaginarse como uno va a ser: más vivo, más atento, más metódico. Grandes personajes de la historia nos puede guiar, por ejemplo me recuerdo que Gandhi cuando todos estaban llenos de preocupación por el estado de la nación, se fue a bañar una cabra, el Ché era famoso por su autodisciplina y su forma ordenada de hacer las cosas, Nelson Mandela tenía la costumbre - no sé si aún la tendrá- de levantarse muy temprano, hacer su cama y luego dar un paseo todas las mañanas y a lo que se refiere ser vivo sólo hay que ver la mirada innata de Pablo Picasso que también pintó el cuadro al principio de esta entrada. Tiene unos ojos que parecen captarlo todo, una presencia increíble. Y ¿cómo llegar hasta ahí? bueno creo el mejor camino es que no hay mejor camino o como dice Antonio Machado: Caminante no hay camino se hace camino al andar- menuda verdad, voy a hacer mi cama que es la hora de comer...

sábado, 15 de enero de 2011

Autoretrato


Van Gogh, Autoretrato
Ahora mismo me siento un poco agobiado. Estoy haciendo unos estudios de posgrado y presiento que todo esfuerzo realizado no va a ser suficiente para aprobar todas las asignaturas, cosa que por motivos de dinero y tiempo me había propuesto. Aún no está nada perdido y ahí estoy, luchando por sacar el tema adelante. No es sólo el miedo a tener que alargar los estudios porque no doy más de sí, sino también mi propia actitud la que me preocupa: a pesar de ser consciente de la necesidad, me cuesta activarme y ponerme a estudiar... Normalmente transcurre una buena parte del día hasta que me pongo manos a la obra y comienzo a rendir.
Es parte de un carácter, me temo, un poco flemático. Siempre parezco agotado y son pocas las cosas que emprendo por mi propia voluntad. Muchas veces me planteó si realmente soy yo quién dirige mi vida o si es vice versa. Creo que es cosa de energías que me faltan. Lo noto también cuando suceden cosas que no me parecen bien entonces suelo esquivar conflictos y convivir con cosas que no me gustan en vez de buscar la discusión y defender mi posición. Además noto que una vez que me altero no encuentro palabras y no finalizo las frases lo que me hace salir perdiendo de alguna discusión si es que planto cara. El problema con las palabras que se me olvidan también está conectado con el temor de ser una persona muy distraída, lo que soy y con el tiempo cada vez más y por supuesto me preocupa. Ya ven que estoy tocando temas tan profundos como la ansiedad que produce la posible no finalización de los estudios, la falta de energía, el carácter flemático, falta de autodisciplina, una mente cada vez más distraída y todavía no he hablado de problemas de salud como dolores de espalda y cervicales, veo cada vez peor, tengo las articulaciones de los pies fastidiadas, estoy engordando por que como mal y hago poco ejercicio, mi corazón me da la lata y se me cae el pelo. Otra cosa que me preocupa: No tengo muchos contactos sociales, tampoco los busco; ni demasiadas ganas de juerga además cuido mis pocos amigos muy mal.
Cuando hablo con la gente soy muy amable y caballeroso pero todo es muy superficial, en el fondo me cuesta mucho articular sentimientos. Muchas veces hablo por hablar y a menudo me olvido al instante de lo que la gente me dice, no le doy mucha importancia. Intento quedar bien con todos y me cuesta plantar cara a las cara duras prefiero callarme y tragarme la bronca, actitud que no puede ser muy sana. Me acuerdo que unos conocidos en mi trabajo anterior me decían que me falta sangre. Supongo que se refería a que me cuesta enfadarme.

En fin, creo que suena mucho más grave de lo que es, pero me viene bien soltar un poco de presión con este articulo. Supongo si Sigmund Freud me analizase me diría algo como: pare el carro, joven, que está usted tan sano o jodido como la mayoría de sus conciudadanos...